La eficiencia energética en la infraestructura empresarial ha sido históricamente enmarcada como una iniciativa de responsabilidad corporativa, reportada en un informe anual de sostenibilidad y rara vez sopesada junto con el rendimiento o el costo en decisiones arquitectónicas reales. Ese enfoque se está volviendo obsoleto.
Las ganancias de eficiencia se acumulan en toda la pila
Las mayores ganancias de eficiencia rara vez provienen de un solo cambio dramático; se acumulan a través de decisiones tomadas en toda la pila de infraestructura—ajustar el cómputo a la utilización real en lugar de la capacidad aprovisionada para picos.
Reportar métricas de energía con el mismo rigor aplicado a las métricas de costo convierte la eficiencia en una disciplina de ingeniería continua en lugar de un ejercicio de reporte anual.
JIG ayuda a las organizaciones a construir estrategias de infraestructura que tratan la eficiencia energética como un requisito de diseño genuino.
