Kubernetes se ha convertido en el sustrato predeterminado para las cargas de trabajo empresariales, pero Kubernetes en bruto expone a los desarrolladores a un nivel de complejidad de infraestructura que la mayoría de los equipos de aplicaciones nunca debería gestionar directamente: políticas de red, clases de almacenamiento y ciclos de actualización de clústeres. El resultado en muchas organizaciones ha sido una entrega más lenta, no más rápida.
El enfoque del camino pavimentado
Los equipos de ingeniería de plataforma abordan esto construyendo una plataforma interna para desarrolladores: una capa de autoservicio curada sobre Kubernetes que ofrece a los equipos de aplicaciones rutas doradas para el despliegue, los secretos, la observabilidad y el escalado, mientras oculta la complejidad innecesaria detrás de valores predeterminados sensatos.
La multi-tenencia, las cuotas de recursos y las políticas de red deben aplicarse de forma centralizada para que la mala configuración de un equipo no degrade el clúster para los demás. Los ciclos de actualización y parcheo deben automatizarse y probarse continuamente.
JIG diseña y opera fundamentos de ingeniería de plataforma que permiten a los equipos empresariales desplegar en Kubernetes sin convertirse en expertos en Kubernetes.
